domingo, 3 de diciembre de 2017

AJEDREZ EDUCATIVO Y VARIACIONES

Se habla ya con profusión del "ajedrez educativo", o incluso del "ajedrez pedagógico". Algunos de los que mejor se mueven en estas latitudes han sido compañeros míos y amigos (aquí, como postula la RAE, meto a hombres y mujeres). Lorena García Afonso y Manuel Azuaga me gustan mucho en esta faceta en España, hay más, desde luego.

Voy a atreverme con una definición de este ajedrez, o por lo menos cómo lo concibo yo, aunque me gusta  más moverme en cuestiones mucho más sociales y terapéuticas de este juego: 

"Una concepción del ajedrez que minimiza sus aspectos más técnicos y competitivos, enfatizando el componente lúdico y que se plantea en pos de un aprovechamiento específico de sus posibilidades para el fomento de la creatividad, para la incursión en otras materias curriculares, para el desarrollo específico de funciones cognitivas, de las habilidades relacionales y para la adopción de unos valores cívicos adaptados al momento en que vivimos".

Creo que esta definición puede servir un poquito como punto de partida, por lo menos. Voy a poner rápidamente un juego que me he inventado y que me sirve para explicar esto: 

"Ajedrez con problemas"

Esto sería una actividad más dentro de un amplio programa, lógicamente, pero ¿por qué creo que se adapta muy bien a un planteamiento educativo del ajedrez?

Cuando los chicos ya conocen las reglas del ajedrez, en un periodo más o menos ya avanzado, creo que este juego, como mínimo, sorprende: 

Es lúdico, fomenta la creatividad y no incide demasiado en el componente competitivo; en realidad, sin que sea incompatible con ella, es muchos más igualitario que la partida de ajedrez convencional, y ello, porque da oportunidades de victoria (que siempre está muy bien para alimentar la autoestima) a aquellos que normalmente no tienen muchas opciones de triunfo, y abre el campo a un montón de ideas originales. Por supuesto, también ayuda a mejorar el nivel ajedrecístico. Sería como un efecto "colateral". 

Con algo de imaginación, muchos juegos de este tipo se pueden incorporar a estas actividades. Apunto también este otro, el "Ajedrez avanzado", que nos inventamos hace poco (nombre incluido, aunque no digo que no se haya hecho alguna vez antes en cualquier sitio) en la sede de mi club, el Magic Extremadura. 

Éste, tiene unas características muy distintas al anterior, y desde luego, es capaz de hacer saltar pedazos a los que se dejan guiar por los principios del ajedrez tradicional. La diversión está asegurada, y el lío monumental que se puede formar en cualquier momento puede enganchar al más reticente a este juego. 

¿Sirve todo esto para mejorar el nivel de ajedrez? Por supuesto que sí, no me cabe duda de ello. 











No hay comentarios:

Publicar un comentario