sábado, 30 de diciembre de 2017

Eduardo Scala en la prisión de Badajoz

Hace algunos días tuvimos la oportunidad de invitar al poeta Eduardo Scala, enamorado del ajedrez al cual ha dedicado gran parte de su obra, a una sesión del programa "Nuestro ajedrez resinserta", en el Centro Penitenciario de Badajoz, que llevamos a cabo gracias a la Fundación Jóvenes y Deporte de nuestra Comunidad.

Nos gusta que lo que hacemos en Extremadura lo vea en vivo y en directo casi cualquier persona que tenga oportunidad, y así, hemos tenido la oportunidad de "entrar" en la cárcel a Leontxo García, a Scala, al Gran Maestro moldavo Dmitri Svetushkin, al Maestro Internacional Diego Adla... al Gran Maestro Pérez Candelario en muchas ocasiones y a algunos más que se me escapan. En un decir, lo de que se me escapan...

También han acudido psiquiatras, psicólogos, monitores, terapeutas, estudiantes de terapia ocupacional, de Psicología, monitores de ajedrez, a centros de mayores, centros de adictos o centros de discapacitados. La impresión que sacan todos es invariablemente buena, pero los usuarios de estos centros, en reciprocidad, creo que disfrutan casi más, y que extraen un provecho mayor.

Scala causó asombro entre los internos. Uno, la verdad, no está seguro nunca de cómo transcurrirán estas cosas, porque cuando se tiene estilo propio, ideas propias, se suelen salir las personas de los cauces trillados, que si no suelen ser muy brillantes, por lo menos cumplen con el expediente.

Con el poeta, en los prolegómenos antes de entrar en el reciento, albergaba alguna duda: ¿gustará esa profundidad? ¿No será una charla tan prolongada excesivo? ¿no será posible que alguien diga algo inconveniente y deje aquello una sensación algo extraña? Y es que habíamos puesto bastante ilusión y además habíamos publicitado mucho el acto.

Pero la cosa se disipó pronto, y de forma espectacular. Y encima empezó antes, en una anécdota que me pasó al principio, y que contaré al final. Presenté uno por uno a los internos, les mostré el sistema de trabajo que tenemos allí, del que están muy orgullosos todos, el Entrenamiento cognitivo a través del ajedrez, http://clubdeajedrezmagicdeportivosocial.es/entrenamiento-y-rehabilitacion-cognitivas-basado-en-el-ajedrez/ , y muy pronto Eduardo "se hizo" con el público.

No sé si fue la cadencia musical de la voz, la gravedad, la belleza de las palabras, el amor por el ajedrez, el respeto hacia todas y cada una de las personas... o todo junto. Pero es difícil describir el ambiente que se respiró.



Una hora y cuarto escuchando todo lo que decía el poeta, hasta que lo detuve para recordar que daban ya los cinco minutos del cigarro en el pasillo... Algo que nunca me hace falta recordar.

Después de esos minutillos, mi plan era que la segunda parte de la clase transcurrieran de la forma habitual, para que pudiera ver nuestro invitado cómo lo hacíamos. Pero, pregunté a los internos-alumnos si querían que siguiéramos, porque les veía las caras... y hubo unanimidad: seguiría hablando el invitado. Y bueno, terminamos como empezamos, con poesía, ajedrez y muy, muy buen rollo.

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